Hoy les contaré un secreto. Cuando tenía 17 años, e incluso ya bien entrados los 18, que yo soy de enero, nunca tuve muy claro aquello de estudiar traducción. No. Para nada. A mí me gustaba la química, a mí me gustaba la biología. Aunque lo que me gustaba a mí eran mis profesoras de química y biología: Julia Patiño y María Alfonso. Las dos. Las amaba. Me enseñaron tanto que me faltarán blogs enteros para agradecérselo. miércoles, 30 de marzo de 2011
Otro tipo de traducción
Hoy les contaré un secreto. Cuando tenía 17 años, e incluso ya bien entrados los 18, que yo soy de enero, nunca tuve muy claro aquello de estudiar traducción. No. Para nada. A mí me gustaba la química, a mí me gustaba la biología. Aunque lo que me gustaba a mí eran mis profesoras de química y biología: Julia Patiño y María Alfonso. Las dos. Las amaba. Me enseñaron tanto que me faltarán blogs enteros para agradecérselo. Amparo Hurtado
He de decir, porque hoy empiezo así, a las bravas, que Amparo Hurtado es una persona que ocupa mi mente así como muy frecuentemente. Yo les seré sincero, pero es que desde el día en que, en primero de carrera, nos tuvimos que leer El libro gordo de la Hurtado, le tengo una gran admiración, y eso que ni la conozco.La doctora Hurtado me fascina porque se dedica a las tres facetas de la Traducción: es traductóloga, es traductora y es docente. Entenderán que Hurtado duerma, como mucho, una hora y media al día, para qué más...
Hurtado estudió Filología Moderna en la Universidad de Valencia, donde presentó su tesina sobre “Literatura e ideología”. Más tarde se fue a la Universidad de París VIII a hacer un máster en sociología de la literatura. Como ven, Hurtado tenía una clara vocación filológica, Dior nos libre (jk). Todo se hubiera quedado en esas de no ser porque, en 1978, el primer centro de formación de traductores e intérpretes de España, la Escuela Universitaria de Traductores e Intérpretes de la Universitat Autònoma de Barcelona, la fichó como profesora de traducción francés-español.
De esa estancia se deduce, digo yo, la importancia del sentido en los trabajos teóricos de Hurtado; y es que cuando trabajas mano a mano con Lederer o con Seleskovitch algo se te tiene que pegar, oigan. Sobre todo si es la mismísima Selekovitch la que te dirige la tesis. De hecho Hurtado es la cabeza española de la teoría interpretativa, y por ello le aplaudo.
Cabeza del grupo PACTE desde 1997, los estudios sobre competencia traductora de Hurtado (et al, seamos justos) sorprenden a propios y a ajenos; y es que el modelo de competencia que propone PACTE en 2003 aporta, en mi opinión, la mejor clasificación de La Competencia, así, en mayúsculas, de todos los tiempos.
Destaca igualmente su interés en el diseño de objetivos de aprendizaje y en la búsqueda de un marco metodológico en didáctica de traducción que llene esos vacíos que todavía existen en las materias relacionadas en la formación de traductores e intérpretes: la enseñanza de lengua extranjera para traductores, la iniciación a la traducción, la traducción entre lenguas maternas, la traducción especializada (técnica, jurídica, literaria y audiovisual) y la interpretación.
Y por último, aquí donde la ven, Amparo Hurtado formó parte de esa Comisión de sabios que implantó la titulación de TeI en mi querida uji, con gentes como Rosa Agost, Justine Brehm, Pilar Civera, Frederic Chaume, Silvia Gamero, Amparo Jiménez, Isabel García, Josep Marco, M. Masiá y Josep Verdegal.
Entenderán ustedes que yo tenga a semejante monstruo de la traducción en bien alta estima. Además, es que me la veo cual hormiguilla, trabajando poco a poco, sin darle importancia a lo que hace, sintiéndose nada más -y nada menos- que una mera facilitadora más en la formación de traductores.
Y bien, como sujeto que ha estudiando la titulación que Hurtado ayudó a implantar he de decir que efectivamente, la Comisión de sabios de la que hablaba arriba cumplió su papel, y con creces. No pude hacer mejor elección que la de unirme a mi querida uji.
miércoles, 9 de marzo de 2011
El impacto de la educación no formal en TeI: un estudio empírico
- competencia gramatical (vocabulario, formación de palabras, estructuración de oraciones, semántica, pronunciación y ortografía)
- competecia textual (dominio de combinación de formas lingüísticas para elaborar un texto escrito, atendiendo también a criterios de coherencia y cohesión)
- competencia ilocutiva, relacionada con las funciones del lenguaje
- competencia sociolingüística, relacionada con la producción y comprensión apropiados en diversos contextos sociolingüísticos (estatus de los participantes, convenciones de la interacción)
- conocimientos sobre la traducción
- conocimientos biculturales
- conocimientos enciclopédicos
- conocimientos temáticos
- conocimiento y uso de fuentes de documentación de todo tipo
- conocimiento y uso de las nuevas tecnologías
- conocimiento del mercado laboral y del comportamiento del traductor profesional
- facultades cognitivas de memoria y atención
- actitudes psicológicas (curiosidad intelectual, perseverancia, rigor, espíritu crítico, conocimiento y confianza en las propias capacidades)
- Habilidad para desarrollar procesos de creatividad, razonamientos lógicos, análisis, síntesis
[10 de marzo] P.S. Por favor no se tomen este post como un qué divino soy y cuántas cosas hago, porque no es ésa mi intención. Me he puesto a mí mismo como ejemplo como podría haber puesto a cada una de las personas que aparecen en la foto de arriba, por decir algo. Sin embargo hablaba del impacto de la educación no formal en TeI y no en Biología y Veterinaria (Miguel, el primero por la izquierda) o en Lingüística (Muriël, justo al lado de Miguel). De hecho en estos momentos ni me dedico a la traducción (ya quisiera), osea que ya me dirán ustedes... :-)
Sobre la educación no formal
Educación no formal, que no es otra cosa que el aprendizaje que no es ofrecido por un centro de educación o formación y normalmente no conduce a una certificación. No obstante, tiene carácter estructurado (en objetivos didácticos, duración o soporte). El aprendizaje no formal es intencional desde la perspectiva del alumno, como el trabajo que hace AEGEE.viernes, 18 de febrero de 2011
...y las que lo podrían lograr
(Del lat. candidātus).
Persona que pretende alguna dignidad, honor o cargo
Persona propuesta o indicada para una dignidad o un cargo, aunque no lo solicite
Como ya les he dicho, ahora mismo hay tres vacantes en los sillones del español; a saber, la e, la n y la Z. Siguiendo con esto de las mujeres que podrían tomar el relevo y convertirse en estandarte de la lengua española, les presento a dos candidatas de ésas cuyos nombres se empiezan a escuchar por aquí y por allá:

Clara Janés, escritora y traductora. Cultiva la poesía, la novela, la biografía y el ensayo y se distingue como traductora, particularmente de la lengua checa y de la obra poética de Vladimír Holan y Jaroslav Seifert. En 1997, recibe el Premio Nacional de Traducción por el conjunto de su obra, y en el año 2000, la Medalla del Mérito de Primera categoría de la República Checa por su labor como traductora y difusora de la literatura de dicho país.

Adela Cortina, filósofa. Es catedrática de Ética de la Universidad de Valencia y directora de la Fundación ÉTNOR para la ética de los negocios y las organizaciones. Entre los reconocimientos más recientes a su labor se encuentran el nombramiento como Miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, siendo la primera mujer que entra a formar parte de esta institución y la investidura como Doctora Honoris Causa por la Universitat Jaume I de Castellón.
Miren ustedes por donde que sin comerlo ni beberlo la una me es traductora y la otra Honoris Causa por mi querida uji.
Ahora la pregunta es ¿qué tres académicos apoyarán esas candidaturas?
¿Algún favorito o favorita para los sillones Z-e-n? Ya me lo dicen, pues.



