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miércoles, 9 de marzo de 2011

El impacto de la educación no formal en TeI: un estudio empírico






Como les prometí, aquí vengo a justificarles el impacto positivo de la educación no formal en mi formación como traductor. Esto viene de este otro post, no se vayan a creer. Basándome en el concepto de competencia traductora que propone el grupo PACTE, intento explicárselo punto por punto.

1) Competencia lingüística en las dos lenguas
    1. competencia gramatical (vocabulario, formación de palabras, estructuración de oraciones, semántica, pronunciación y ortografía)
    2. competecia textual (dominio de combinación de formas lingüísticas para elaborar un texto escrito, atendiendo también a criterios de coherencia y cohesión)
    3. competencia ilocutiva, relacionada con las funciones del lenguaje
    4. competencia sociolingüística, relacionada con la producción y comprensión apropiados en diversos contextos sociolingüísticos (estatus de los participantes, convenciones de la interacción)

En cinco años he participado en multitud de eventos en los que la única lengua vehicular era el inglés, las 24 horas del día, expuesto a decenas de acentos no nativos diferentes. He redactado tantos proyectos que no les puedo dar un número, y los he traducido al inglés y al catalán. He hecho corrección textual de publicaciones de AEGEE (Key to Europe, por ejemplo). Usaba las palabras empower, foster y enhance antes de saber cómo se decían en español. Y ahora, como vicechairman, redacto toda la documentación de los eventos estatutarios, estoy familiarizado con los estatutos, trabajo con ellos y los comprendo (están en inglés y en francés, oigan; y jurídico, para más señas) y soy capaz de dirigir sesiones plenarias en los que el registro (modo, tono y tenor) no tiene nada que ver con el del inglés que utilizo cuando he dado una charla o he participado en un taller. ¿Competencia lingüística? Creo que sí.

2) Competencia extralingüística
    1. conocimientos sobre la traducción
    2. conocimientos biculturales
    3. conocimientos enciclopédicos
    4. conocimientos temáticos

He visitado dieciséis países europeos, la mayoría de ellos más de una vez. He compartido muchísimos momentos con gente de nombre Zeynep, o Tomasz, o Wojteck. Estoy familiarizado con las gentes y la cultura de los países de Europa porque la he vivido de primera mano. Y además de conocer Europa tambien conozco el ámbito organizacional de una oenegé porque, no se olviden, detrás de la estructura de AEGEE se esconde la asociación interdisciplinaria más grande de Europa, con más de quince mil miembros. He asistido a talleres sobre integración europea, pero también de medioambiente, de lenguas como el turco o el letón, de recursos humanos, o del arte de contar cuentos y cómo implementarlo en mis discursos orales. Sé poner en un mapa lugares como Dnipropetrovsk, Eskisehir o Nijmegen y sé pronunciar esos nombres. Puedo hacer informes de cuentas e informes de actividades y conozco, al menos, capital, moneda y algún trocillo de alguna canción típica de la gran mayoría de los países de Europa. ¿Competencia extralingüística? Creo que sí.

3) Competencia de transferencia (saber recorrer el proceso traductor)

Traduzco en AEGEE toda la documentación a nivel local del español al catalán y viceversa. Todos los proyectos se envían a Europa en inglés y a veces en francés, lo que significa que, de entrada un proyecto redactado implica dos traducciones como mímino. Eso me habrá dado experiencia respecto a esta competencia, ¿no? Creo que sí.

4) Competencia instrumental y profesional
    1. conocimiento y uso de fuentes de documentación de todo tipo
    2. conocimiento y uso de las nuevas tecnologías
    3. conocimiento del mercado laboral y del comportamiento del traductor profesional

Trabajo con sedes de AEGEE que están en la otra punta de Europa. Uso Skype para mis reuniones. Dropbox para compartir archivos, Typewithme para reuniones de trabajo, Excel para los informes de cuentas que hay que rendir a Europa, oigan, Gmail para la comunicación diaria, escribo en el blog de mi sede y participo en tantas listas de distribución que no se lo creerían si se lo dijera. Creo que puedo moverme con esto de las nuevas tecnologías aunque, y eso es bien cierto, no toco CAT y esas cosas. Aun así, puedo trabajar en equipo sin vernos las caras y nadie sufre en este juego sangriento.
5) Competencia psicofisiológica
    1. facultades cognitivas de memoria y atención
    2. actitudes psicológicas (curiosidad intelectual, perseverancia, rigor, espíritu crítico, conocimiento y confianza en las propias capacidades)
    3. Habilidad para desarrollar procesos de creatividad, razonamientos lógicos, análisis, síntesis

Presido sesiones plenarias delante de ochocientas personas, y lo hago en inglés. Decido sobre talleres de formación, redacto la orden del día en los eventos estatutarios. Presido sesiones de cambios jurídicos en los estatutos de la asociación. Y si me piden interpretación puntual al francés (la otra lengua oficial de AEGEE) la doy. Soporto la tensión, los nervios y tiro para adelante con los cañones, como Juana de Arco. Doy charlas y talleres varios. Fijo plazos y me fijan plazos, y sabe Dios sabe que se cumplen, los unos y los otros. Dedido sobe desavenencias puntuales, micrófono en mano y audiencia juzgando enfrente. Sopeso, valoro, apuesto. Trabajo en equipo, a nivel local y europeo. Soy responsable con mi trabajo y demuestro un interés extra que podría estar dedicando a aprender a hacer encaje de bolillos o a ver la televisión.
6) Competencia estratégica (procedimientos individuales, conscientes y no conscientes, verbales y no verbales, internos y externos, utilizados para resolver los problemas encontrados en el desarrollo del proceso traductor)

Esto no se explota, sino que se gana poco a poco y de forma inconsciente, osea que no les puedo decir.

Visto lo cual, sigo diciendo que AEGEE ha sido el gran complemento de formación en mis estudios de TeI, y que la educación no formal es un complemento más que útil. Y encima me lo he pasado, y me lo estoy pasando, tan tan bien, y he conocido a tanta gente magnífica que... en fin.

Y ustedes ¿qué opinan?


   Gentes de AEGEE-Academy (recursos humanos) después de una reunión

[10 de marzo] P.S. Por favor no se tomen este post como un qué divino soy y cuántas cosas hago, porque no es ésa mi intención. Me he puesto a mí mismo como ejemplo como podría haber puesto a cada una de las personas que aparecen en la foto de arriba, por decir algo. Sin embargo hablaba del impacto de la educación no formal en TeI y no en Biología y Veterinaria (Miguel, el primero por la izquierda) o en Lingüística (Muriël, justo al lado de Miguel). De hecho en estos momentos ni me dedico a la traducción (ya quisiera), osea que ya me dirán ustedes... :-)

Sobre la educación no formal




Señores, esto de re-belle es como la comida china: que no como habitualmente pero el día en que voy al restaurante como como si no hubiera mañana. Pues esto es igual: o no escribo, o hago cinco posts uno detrás del otro.

Hoy vengo a hablarles de la columna vertebral de toda mi vida universitaria, que, aunque pueda parecerles raro, no se sitúa dentro de la universidad sino fuera de ella. Vengo a hablarles de AEGEE.
De hecho les escribo enfermito y todo ya que la semana pasada tuvo lugar la Junta de Comités Ejecutivos del Foro Europeo de Estudiantes (AEGEE) en la coqueta localidad de Riga, y allí que estuve yo presidiendo las sesiones plenarias ante cuatrocientas personas, persona arriba, persona abajo. No se lo he dicho, pero en mis ratos libres soy Vice-Chairman de AEGEE.

Y, al acabar, feliz cual almeja, me dio por pensar el cómo había llegado yo hasta ahí. Y la respuesta es clara: la educación no formal.

Parto en cualquier caso, si es que a alguien le intersea, del concepto de que la educación es un proceso que nunca acaba, algo que se matiza, se desarrolla y se practica a lo largo de toda una vida y que es común a todas las disciplinas.

Existen, pues, tres fuentes de educación claras:

Educación formal, que se podría definir como el aprendizaje ofrecido normalmente por un centro de educación o formación, con carácter estructurado (según objetivos didácticos, duración o soporte) y que concluye con una certificación. El aprendizaje formal es intencional desde la perspectiva del alumno. Ejemplo de ello, mi licenciatura en Traducción e Interpretación.

Educación informal, que sería el aprendizaje que se obtiene en las actividades de la vida cotidiana relacionadas con el trabajo, la familia o el ocio. No está estructurado y normalmente no conduce a una certificación. El aprendizaje informal puede ser intencional pero, en la mayoría de los casos, no lo es (es fortuito o aleatorio), igual que cuando aprendí, en una fiesta letona, que si digo “palies smuka” a la chica de la barra le estoy diciendo “gracias, guapa”. Pues eso.

Educación no formal, que no es otra cosa que el aprendizaje que no es ofrecido por un centro de educación o formación y normalmente no conduce a una certificación. No obstante, tiene carácter estructurado (en objetivos didácticos, duración o soporte). El aprendizaje no formal es intencional desde la perspectiva del alumno, como el trabajo que hace AEGEE.

Desafortunadamente en España la educación no formal no tiene ningún impacto en el futuro laboral de las personas. Hacemos las cosas porque queremos y porque sabemos que no va a haber recompensa ni académica ni profesional. Y es una pena, oigan.

Y sin embargo, en los últimos cinco años con AEGEE, primero en la junta local y ahora a nivel europeo, he hecho un sinfín de actividades que me han enriquecido como persona, sí, pero también como profesional en traducción. Y si no se lo creen, en mi próximo post les hago un desglose de competencias, que no me cuesta nada.

El señor Shigeru Aoyagi, jefe de la Sección de Alfabetización y Educación no Formal de la UNESCO, lo tiene muy claro cuando dice al respecto:

“Pensamos que la educación no formal tiene un potencial enorme en los sistemas de aprendizaje o sistemas educativos del futuro para desarrollar una enseñanza centrada en el discente y hecha a su medida.”

Y qué quieren que les diga, yo estoy de acuerdo con él.

Creo que ya va siendo hora un poquito de reconocer el valor de la educación no formal en el currículum de las personas humanas.

De hecho, en un mar lleno de titulados universitarios, todos en paro, oigan, reivindicar la educación no formal es marcar la diferencia entre la masa y el pequeño número personas más que preparadas que no se ha limitado a aprobar sus asignaturas y vivir la vida: me refiero a la gente que ha decidido dar un paso y comprometerse; ahí está la diferencia.