domingo, 11 de abril de 2010

Fumando espero


El día de San Patricio, esto es, el 17 de marzo, tuve el placerazo de dar una charla a jóvenes bachilleres de la provincia de Castellón sobre los beneficios y las guaydades que ofrece la Universitat Jaume I en la titulación de Traducción e Interpretación. Como sabrán yo soy muy de la performance (pronúnciese a la española, por favor) así que lo hice con toda mi ilusión.

La cosa era vender la cabra, aunque en realidad no había cabra que vender porque estudiar TeI en la UJI es simplemente la mejor opción que cualquiera podría contemplar.

Cuando hablas con adolescentes de 18 años sobre qué es lo más básico que necesitamos para traducir, normalmente obtenemos estas dos respuestas: idiomas y un ordenador con acceso a internet. Si tenemos suerte alguien dirá que los conocimientos sobre el tema son muy útiles, pero nadie, absolutamente nadie, hablará de la importancia de la lengua materna en el proceso.
Se ve que el dominio de la lengua materna es como el valor en la Legión: se presupone. Y sin embargo cuando yo lo digo en alto, los más tímidos sonríen y los más atrevidos ríen con mi ocurrencia.

En fin, que tanto mi compañera de charla como yo queríamos que la charla fuera algo dinámico e interactivo, así que, para dejar claro que el dominio de la lengua materna (la UJI oferta español y catalán en ese sentido) era vital para el ejercicio de la traducción, les pusimos el siguiente ejemplo:

Las Autoridades Sanitarias advierten que fumar perjudica seriamente la salud.

La frase no puede ser más clara ¿verdad? Y desafortunadamente no puede estar peor escrita.

Detectar los errores de esa frase, aparentemente inocente, ayuda sobremanera a esos estudiantes a reflexionar sobre si verdaderamente su español o su catalán es suficientemente bueno como para traducir. Y la respuesta no puede ser más clara: No.

¿Encuentran ustedes los errores?

Repasémoslos pues:


Autoridades Sanitarias: Al no representar a ninguna autoridad en concreto, sino un conjunto de autoridades, esas mayúsculas no están justificadas. Los nombre comunes van en minúscula, oigan.


Advertir necesita de la preposición de. Decimos: Mi madre ya me advirtió de su odio contra mí. Esto no lo digo yo, sino el Manual del español urgente de la Agencia EFE, págs. 46 y siguientes, en el que vemos: «...En cuanto a los verbos avisar y advertir, hay ocasiones en las que pueden ir seguidos simplemente de —que—, y otras en las que necesitan de la construcción preposicional —de que—. Se avisa de que o se advierte de que, cuando el aviso o la advertencia tratan de influir en un comportamiento posterior.


Serio significa “no divertido”. Me parece que lo que quiere decir el autor es “grave”. Creo, Bienvenido al mundo del calco. Atodo la RAE ya admite lo de enfermedad seria, pero, digo yo ¿hay algo que la RAE no admita ya?

A perjudicar le pasa como a advertir, que necesita su preposición, en este caso “a”.Y si no pregunten a Maria Moliner.

Espero que para el curso que viene hordas de niños se peleen para cursar estudios de TeI en la Jaume I. Yo al menos lo he dado todo con mi performance.

A más ver.

1 comentario:

Isa dijo...

Definitivamente ,necesitamos más Robertos en este mundo.