lunes, 2 de enero de 2012

Una de guerra


En esto de la guerra, a veces pasan cosas que me dejan muerto en la bañera con el secador en al mano. Y no se crean que no me interesa el tema, la historia en general, que yo soy muy fans del blog Historias de la Historia, del cual no sólo he sacado la idea de este post sino que leo habitualmente.

Verán, cuando las cosas se ponen chungas, todo puede mal-interpretarse. Imaginen ustedes qué fácil es caer en el error si encima hay dos lenguas de por medio.

El error de traducción en este caso es del intérprete de Nikita Khrushchev, dirigente de la Unión Soviética durante una parte de la Guerra Fría y Primer Secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética entre 1953 y 1964.

Pues bien. Sepan ustedes que allá por 1956 Nasser se convirtió en presidente de Egipto y comenzó con una ola de medidas encaminadas a modernizar el país. Básicamente el pequeño buenhombre decía adiós a los pasados intentos de acercamiento a Occidente y abrazaba a sus hermanos árabes, sobre todo Siria y Jordania. Se nacionalizó el canal de Suez, se aplicaron políticas más cercanas al socialismo, etcétera. Y todo ello provocó la Guerra del Sinaí, en la que Egipto tuvo que vérselas con Reino Unido, Israel y Francia.

En ese contexto Khrushchev dio un discurso desde la embajada de Polonia en Moscú en el que denunciaba la intromisión más absoluta por parte de Occidente en Egipto. Habló sobre los peligros del capitalismo, ensalzó el comunismo como baluarte de la sociedad moderna, justa y equitativa de la época. Y acabó con la siguiente frase, o eso es lo que escucharon los oyentes no nativos:

Los enterraremos. (Мы вас похороним!)

Obviamente la gente se quedó muy muerta. ¿Significaba esto que la URSS amenazaba con destruir Occidente? ¿Iba la URSS a alinearse con Egipto en la Guerra del Sinaí? ¿Comenzaba la III Guerra Mundial?

Bien, tanto había ensalzado Khrushchev las beldades del comunismo que lo que en realidad quiso hacer fue predecir el final del capitalismo como sistema imperante y de futuro. Predijo su autodestrucción.

Les guste o no, dijo, vamos a estar presentes en su entierro. (Нравится вам или нет, но история на нашей стороне. Мы вас закопаем)

El comunismo, a fin de cuentas, sobreviviría al capitalismo.

Eso sí, la frase en cuestión dejó en un ¡ay! a Europa entera :) Y todo por el intérprete.


3 comentarios:

Ernie dijo...

Cuando leo historias como esta, no puedo evitar imaginar la cantidad de información que los intérpretes descubren en reuniones entre altos cargos. Ahora quizá menos, con eso de que la mayoría habla en inglés. Pero las reuniones entre EE.UU. y la URSS en los 50, la de Hitler con Franco, etc... ¡Me parece muy interesante!

beanomics dijo...

Leyendo la entrada me ha venido a la cabeza, que no hace falta que se produzcan este tipo de errores y malas interpretaciones entre diferentes lenguas. Pasa constantemente hablando un mismo idioma. comunicarse parece simple, pero no más lejos de la realidad. Hay que tener cuidado qué se quiere decir y de la forma en qué se dice. Aún a pesar de poner todo el cuidado y atención se producen errores. Más no digamos entre distintas lenguas.

Rob* dijo...

Y ahora ya no tanto, ernie, pero imagina los secretos de las guerras, o de la guerra fría, etcétera. Ayer vi la peli "El topo" y hay una escena con unas señoritas transcribiendo y traduciendo cintas con conversaciones y tal :)