miércoles, 21 de diciembre de 2011

Bon Nadal a Toch!

Dios ha nacido, feliz Navidad

Señoras, miren que yo no soy de repetir cosas, pero es que sólo en Valencia pasan ciertas cosas una y otra vez. Sepan ustedes que la Comunidad Valenciana es una región bilingüe catalán-español, pero que, grosso modo, politiqueos varios han hecho que mi abuela,  en favor de una supuesta escisión lingüística total, sus ojos y sus manos, como un árbol carnal, dé a los cirujanos.

Y el resultado de eso es una amalgama divertida de sin-sentidos y actitudes circenses que se traducen, en esencia, en dos entidades reguladoras. Hoy vengo a hablarles de la oficial, de la


que es el único organismo competente según el Estatuto de Autonomía de la Comunitat cuyas funciones son:


Determinar la normativa oficial del valenciano en todos sus aspectos
Fijar, a solicitud de la Generalitat, las formas lingüísticamente correctas de la toponimia y la onomástica oficial de la Comunidad Valenciana, para su aprobación oficial
Emitir y difundir informes o dictámenes y realizar los estudios sobre la normativa y la onomástica oficial valenciana, ya sea a iniciativa propia o a requerimiento de las Instituciones Públicas de la Comunidad Valenciana
Velar por el uso normalizado del valenciano y defender su denominación y entidad.
Informar sobre la adecuación a la normativa lingüística de la AVL de los textos producidos por las Instituciones Públicas o que requieran la aprobación oficial, así como de la producción audiovisual de la Comunidad Valenciana
Elaborar y elevar al Consejo de la Generalidad y a las Cortes Valencianas una Memoria Anual en la cual, además de exponer sus actividades durante el ejercicio, se recogen las observaciones y consejos pertinentes para el uso normal del valenciano en cualquiera de sus manifestaciones


Las decisiones de la AVL son oficiales y consecuentemente tienen que ser respetadas por las instituciones públicas: la Universidad, la Administracón, los medios y entidades de financianción pública... Todos.

Y en cuanto a la naturaleza de la lengua, la AVL dice que “el valenciano, idioma histórico y propio de la Comunidad Valenciana, forma parte del sistema lingüístico que los correspondientes Estatutos de autonomía de los territorios hispánicos de la antigua Corona de Aragón reconocen como lengua propia.”. Es decir, que hablamos catalán.

Y luego está la otra, la Real Acadèmia de Cultura Valenciana, seguidora fiel de les Normes del Puig (de las cuales ya les hablo en otra ocasión y nos echamos unas risas) y baluarte del valencianismo más absoluto. De hecho tal es el valencianismo que la muy institución nos felicita las fiestas en castellano, obvio, y con un niño Jesús del todo aconfesional, a juego con nuestro Estado.




Poco puedo decir, salvo Feliz Navidad. Bon Nadal.


1 comentario:

Mireia dijo...

Ai, em fa mal València. Ai.