sábado, 16 de octubre de 2010

Naturaleza del género infantil audiovisual: intertextualidad y mercado

No se refíen de ellas, que vienen sólo a sacarles los cuartos.

Hola amigos. El post que traigo hoy se lo dedico al amable caballero que me ha brindado el artículo del que vengo a hablarles, vaya esto por delante. Y les anuncio ya que en brevas voy a conocer a la doctora Baker. Sí, sí, que me marcho de congresos junto con Marta (a quien ustedes ya conocen) y Cris (a quien no conocen, pero que ya conocerán).

Hoy vengo a hablarles de un artículo que me ha llamado la atención. Es de Zabalbeascoa, y tiene por título “Contenidos para adultos en el género infantil: el caso del doblaje de Walt Disney”. Les pasaría un link del artículo, pero no lo tengo. Desolé (y miren que son 14 páginas, eh).


Para entendernos, y para no hacerlo muy largo, partamos de la base de que el género infantil no es un género textual en concreto -no es una novela, o un sainete- sino que más bien es un conjunto de textos en los que el destinatario cobra tal fuerza que marca el contenido de los mismos por completo.


En realidad, la concepción de lo aceptado para la infancia cambia de forma diametral atendiendo a parámetros temporales y geográficos. Sin embargo, sí que encontramos unas directrices comunes en lo que se refiere a comprensión textual, que es el meollo del asunto. Debido a falta de experiencia vital, el público infantil no puede identificarse con literatura adulta porque no es capaz de entender intertextualidades, metáforas, alusiones, parodias e ironías, entre otros. Por esa razón se adaptan sus textos. No hay catarsis, oigan, no hay catarsis.


Cabría esperar entonces que los niveles de todos estos mecanismos que acabamos de mencionar fueran mucho menores en la literatura infantil. Sin embargo, en su adaptación a la gran pantalla, nos encontramos con películas plagadas de referencias cruzadas, de intertextualidades, etc.


La cosa es no dejarse engañar, porque la factoría Disney es, ante todo, una factoría, y una factoría existe con fines lucrativos, y punto. Y por esos derroteros van las razones que exponemos en este post.


Asignemos por ejemplo el color blanco a textos en los que el público infantil es el factor determinante, y el negro a los dirigidos específicamente al público adulto. El texto apto para todos los públicos, el que nos vende Disney, sería entonces un texto gris, apto para todos, ¿no? Pues no.


Piensen en la diferencia entre un texto universal gris, el apto para todos los públicos y, por ejemplo, siguiendo la nomenclatura del autor, un texto que siga la estrategia de “topos negros sobre fondo blanco”, es decir, un texto que se presenta como género infantil pero que contiene elementos que son principalmente para el disfrute de un público más maduro (los topos negros). Ahora entenderán cual es la estrategia que sigue Mickey Mouse.


La idea es que el mayor número de personas vayan a ver pelis de Disney, sean niños o no. Con lo cual se intercalan toda una serie de referencias veladas que los niños no entienden pero que constituyen guiños hacia los adultos. Para hacer más caja y punto, oigan, no se vayan a creer. El autor, refiriéndose en concreto a Aladdin, desgrana las siguientes:


1) imitaciones de famosos, de sus voces y/o caras (Groucho Marx, Jack Nicholson, Sharon Stone)


2) las siluetas de las bailarinas y de Yasmín (igual que Pocahontas, Lara Croft, etc.)


3) el palacio del sultán, bajo la tiranía del ‘malo’; recuerda al Kremlin


4) Coreografías y estética de la época dorada del cine musical americano: hay desfiles, claqué, sombreros de copa, lentejuelas y muchos otros elementos anacrónicos


5) frases y expresiones que recuerdan a otras situaciones, registros o textos, como la frase del Genio: “Either that or I’m getting bigger. Look at me from the side. Do I look different to you?”, que recuerda a una mujer preocupada por mantener la línea.



Y si se preguntan por la traducción al español, pues va y resulta que se aprecia una menor atención a los elementos dirigidos principalmente a adultos que en el original (la versión española resulta ser un texto de fondo blanco con menos topos negros, vaya). Una lástima, oigan. Miren que les gusta planchar los textos. Para eso que no hubieran estudiado TeI y se hubieran puesto a trabajar en una tintorería...


Pero bueno, que cuando vean una peli de Disney no digan que no se lo avisé por lo menos.


Un abrazo.

3 comentarios:

Ernie dijo...

Here you are =)


http://www.4shared.com/document/HG1i-E0P/foranilij.html

Ernie dijo...

Supongo que todavía tenemos demasiado interiorizado el estereotipo de dibujos = infantil. Lo mismo pasa con los cómics o los videojuegos. El canal no debería condicionar el contenido a la hora de traducir el original, porque se pierde mucha información.

O eso creo yo, vamos.

Rob* dijo...

Creo que son aspectos diferentes. Asociar un el concepto de dibujos animados a la infancia es un gran error de base [y para ejemplo los millones de sguidores del manga en general, y del hentai en particular :-)]

Yo me refiero a la estrategia brutal de márketing de vender una película como "género infantil" -sea de dibujos o no- y luego darnos cuenta de que presenta elementos que no pertenecen de por sí a ese género. Toy Story 3, por ejemplo, es una película más para adultos que para niños, y nos la venden camuflada de "para toda la familia".

Y en cuanto a la traducción, bueno, se hase lo que se puede (!!) Eso sí, el traductor tiene que ir un paso por delante y darse cuenta de dónde están los guiños y las referencias al mundo adulto, porque si no las detecta, ya me dirás cómo las va a traducir.