Sin embargo acotar tanto el segmento de mercado respecto a posibles espectadores no es bueno para la industria, ni mucho menos rentable. La industria busca al público adulto en sus largometrajes infantiles, a un público adulto que no necesita de niños como “coartada” que justifique su presencia en las salas de cine.
domingo, 28 de octubre de 2012
Guiños audiovisuales y espectadores adultos: Disney
Sin embargo acotar tanto el segmento de mercado respecto a posibles espectadores no es bueno para la industria, ni mucho menos rentable. La industria busca al público adulto en sus largometrajes infantiles, a un público adulto que no necesita de niños como “coartada” que justifique su presencia en las salas de cine.
lunes, 14 de febrero de 2011
Amores de película, porno
Queridas, desde que El Corte Inglés inventó esto de San Valentín, cada 14 de febrero me recorre la misma sensación fría por la espalda, cual espada de Damocles, sobre el hecho de tener, o no tener, a alguien a quien regalarle una postal en la que diga que le quiero mucho, como la trucha al trucho. Y sin embargo... he aquí otro Valentín y éste, si me permiten decirlo, será un poco agridulce. ¡Unos dramas, oigan!
Pero en fin, que hoy vengo a hablarles de otro tipo de amor, el de la pantalla, el de las mamellas al aire y los fontaneros desbocados. Porque sí; señoras, señores, el porno se traduce.
Supongo que este nombre no les sonará: Marranas con ganas. Y sin embargo es la primera película porno doblada al vasco en nuestro país. La película, grabada en 2003, trata sobre las reuniones que realizan tres amigas, una vez al año, para contarse sus experiencias. Las tres amigas, en su momento, compartieron piso, y esto, ustedes lo saben, une, y mucho.
El mismo ejemplo, pero en catalán, es el de la película La mar no és blava. Aquí se le añade la pequeña historia de que este doblaje tuvo el apoyo de la Generalitat Catalana para su traducción en forma de 10.000 euros. La película, por lo que me cuentan, es una obra de arte, porque ganó el premio a la mejor película soft del Festival Internacional de Cinema Eròtic de Barcelona en 2005, el premio a la mejor película erótica en los Brussels European Awards de 2006, junto con el premio de mejor director europeo (Conrad Son), mejor actriz de reparto (Evita de Luna) y mejor actriz (Salma de Nora).
Les prometo que esto no me lo estoy inventando.
En ambos casos las razones que se adujeron fueron las mismas: la normalización de la lengua a través de la producción (y en este caso traducción) audiovisual. Y me parece genial, qué quieren que les diga, porque aquí somos todos muy modernos para unas cosas, pero para otras no hay más beata que nos. Y eso no está bien.
Y de todos modos esto de la traducción de películas pornográficas debe de ser un filón académico, no se crean. Primero, porque no he encontrado estudios sobre el tema, aunque de entrevistas que leo a actores y actrices (de doblaje, vaya) y a una traductora (Aina Serra) se encuentran bastantes peculiaridades en este tipo de traducción.
Me explico. Como en cualquier tipo de traducción audiovisual, en este tipo de películas confluyen un código lingüístico y un código visual. El primero, en traducción, queda invariable, mientras que el segundo (supeditado al primero) es la materia prima del traductor.
En esa sustitución lingüística hay que mantener varios tipos de sincronía, y si no pregúntenles a Agost, Chaume y Hurtado Albir (1999:84):
Sincronía fonética, para que la traducción se ajuste a los movimientos de la boca
Sincronía quinésica, teniendo en cuenta los gestos y los movimientos de los actores
Isocronía, adecuando la traducción a la duración temporal de cada enunciado del actor de pantalla.
Sin embargo, los actores de doblaje no suelen estar especializados en porno, sino que vienen de otros tipos de doblaje (dibujos) o de otras disciplinas (teatro musical) y las reglas del juego se rompen muchas veces. Como ellos mismos dicen, hay mucho espacio para la improvisación en el doblaje de películas porno que en otro tipo de doblajes no se aceptaría. Hay sitio para el buen humor, para las equivocaciones... y para los cambios de texto de último segundo. Al principio, nos cuentan, como aún no tienen práctica, se dañan bastante las cuerdas vocales con los gritos y gemidos. Pobres.
Si es que, como en toda traducción, a veces te lo pasas bien, y a veces es más desagradable. Pero ya me dirán, de algo tenemos que comer los mortales.
Y sí, si me lo preguntan, el traductor, profesional donde los haya, ha de ver la película antes de empezar a traducir, no sé qué esperaban. Inserte sonrisa picarona aquí.
Poco más por hoy. Les deseo un día lleno de amor en todos los sentidos posibles. Y ya saben, si son bilingües con vasco o catalán, sorprendan a sus parejas con Marranas con ganas o La mar no és blava, y así contribuyen a la normalización lingüística.
Acepto postales de san valentín.
REFERENCIA: Agost, R., Chaume, F. y Hurtado Albir, A. (1999) "La traducción audiovisual: doblaje y subtitulación"
sábado, 16 de octubre de 2010
Naturaleza del género infantil audiovisual: intertextualidad y mercado
No se refíen de ellas, que vienen sólo a sacarles los cuartos. Hoy vengo a hablarles de un artículo que me ha llamado la atención. Es de Zabalbeascoa, y tiene por título “Contenidos para adultos en el género infantil: el caso del doblaje de Walt Disney”. Les pasaría un link del artículo, pero no lo tengo. Desolé (y miren que son 14 páginas, eh).
Para entendernos, y para no hacerlo muy largo, partamos de la base de que el género infantil no es un género textual en concreto -no es una novela, o un sainete- sino que más bien es un conjunto de textos en los que el destinatario cobra tal fuerza que marca el contenido de los mismos por completo.
En realidad, la concepción de lo aceptado para la infancia cambia de forma diametral atendiendo a parámetros temporales y geográficos. Sin embargo, sí que encontramos unas directrices comunes en lo que se refiere a comprensión textual, que es el meollo del asunto. Debido a falta de experiencia vital, el público infantil no puede identificarse con literatura adulta porque no es capaz de entender intertextualidades, metáforas, alusiones, parodias e ironías, entre otros. Por esa razón se adaptan sus textos. No hay catarsis, oigan, no hay catarsis.
Cabría esperar entonces que los niveles de todos estos mecanismos que acabamos de mencionar fueran mucho menores en la literatura infantil. Sin embargo, en su adaptación a la gran pantalla, nos encontramos con películas plagadas de referencias cruzadas, de intertextualidades, etc.
La cosa es no dejarse engañar, porque la factoría Disney es, ante todo, una factoría, y una factoría existe con fines lucrativos, y punto. Y por esos derroteros van las razones que exponemos en este post.
Asignemos por ejemplo el color blanco a textos en los que el público infantil es el factor determinante, y el negro a los dirigidos específicamente al público adulto. El texto apto para todos los públicos, el que nos vende Disney, sería entonces un texto gris, apto para todos, ¿no? Pues no.
Piensen en la diferencia entre un texto universal gris, el apto para todos los públicos y, por ejemplo, siguiendo la nomenclatura del autor, un texto que siga la estrategia de “topos negros sobre fondo blanco”, es decir, un texto que se presenta como género infantil pero que contiene elementos que son principalmente para el disfrute de un público más maduro (los topos negros). Ahora entenderán cual es la estrategia que sigue Mickey Mouse.
La idea es que el mayor número de personas vayan a ver pelis de Disney, sean niños o no. Con lo cual se intercalan toda una serie de referencias veladas que los niños no entienden pero que constituyen guiños hacia los adultos. Para hacer más caja y punto, oigan, no se vayan a creer. El autor, refiriéndose en concreto a Aladdin, desgrana las siguientes:
1) imitaciones de famosos, de sus voces y/o caras (Groucho Marx, Jack Nicholson, Sharon Stone)
2) las siluetas de las bailarinas y de Yasmín (igual que Pocahontas, Lara Croft, etc.)
3) el palacio del sultán, bajo la tiranía del ‘malo’; recuerda al Kremlin
4) Coreografías y estética de la época dorada del cine musical americano: hay desfiles, claqué, sombreros de copa, lentejuelas y muchos otros elementos anacrónicos
5) frases y expresiones que recuerdan a otras situaciones, registros o textos, como la frase del Genio: “Either that or I’m getting bigger. Look at me from the side. Do I look different to you?”, que recuerda a una mujer preocupada por mantener la línea.
Y si se preguntan por la traducción al español, pues va y resulta que se aprecia una menor atención a los elementos dirigidos principalmente a adultos que en el original (la versión española resulta ser un texto de fondo blanco con menos topos negros, vaya). Una lástima, oigan. Miren que les gusta planchar los textos. Para eso que no hubieran estudiado TeI y se hubieran puesto a trabajar en una tintorería...
Pero bueno, que cuando vean una peli de Disney no digan que no se lo avisé por lo menos.
Un abrazo.
sábado, 18 de septiembre de 2010
Los profesionales del doblaje en la sombra
En primer lugar, tengo que dar las gracias a Rob por la genial presentación que ha escrito, que ha conseguido que incluso me ruborice. Como sabéis me ha dejado el listón muy alto con sus artículos, así que espero que los lectores no sean muy críticos conmigo al leer estos mis primeros posts. Venga pues, manos a la obra. ¡Que lo disfruten!
Hace un par de días decidí pasar una tarde tranquila con palomitas y un documental. Concretamente, uno sobre el doblaje, dirigido por Alfonso S. Suárez, Voces en imágenes (aquí, el tráiler). El documental no trataba sobre traducción audiovisual, nada que ver, sino sobre la labor de los actores de doblaje o dobladores. Un apunte: muchos profesionales rechazan esta designación, porque ellos no van por ahí doblando papeles ni vigas como el robot Bender de Futurama —curioso que bend sea «doblar» y bender también signifique «juerga»—. Bueno, al grano, que me sale mi puntito freak y me puedo aquí tirar horas hablando de nada. Como iba diciendo, en el documental, actores y actoras de doblaje hablaban de su trabajo diario, gajes de la profesión y anécdotas.
Pues bien, resulta que los actores de doblaje se lamentaban de su poco estatus socioprofesional, de que el trabajo no era muy agradecido, de que el reconocimiento de la sociedad era poco, de que sí, estás ahí, pero la gente lo único que ve es al actor original… Y no pude sino pensar en el colectivo que más de cerca me toca. En la cadena del doblaje el traductor audiovisual es el último mono. Porque por lo menos a los actores se les respeta en el estudio de doblaje, pero es que a los pobres traductores se les tiene por simples maquinitas que pasan un texto de un idioma a otro como si fuesen el Google Translator (y no me vayan a decir que eso es un traductor, ¡que me enciendo!)
Eso sí, yo no soy de levantar falso testimonio sin pruebas: ¿qué me lleva a pensar que los desfavorecidos somos nosotros? Pues miren, nosotros aprendemos a traducir y a ajustar el guión para doblaje (que son dos tareas diferentes que van por separado y sí, el ajuste está mejor pagado) pero en el momento de la verdad nos limitamos al transvase lingüístico, porque siempre hay un señor ajustador que se dedica a que todo «quepa en boca» y si tiene que cargarse tu traducción, pues lo hace; y si al hacerlo no respeta el texto original, estropea un juego de palabras que te ha costado sudor y lágrimas inventar o construye una frase que no tiene sentido, pues lo hace. Porque sí, porque el ajustador normalmente no sabe inglés y no puede comprender los matices del texto origen y porque tiene la potestad y la protección otorgada por el director de doblaje, otra figura muy dada al retoque del guión que te has estado currando durante horas. Pero eso sí, cuando algo nos chirría mientras vemos una película doblada, lo primero que pensamos es «vaya pifia de traducción».
martes, 20 de julio de 2010
Titula como puedas
En clase de traducción audiovisual siempre nos dicen que el traductor poco tiene que ver con la elección del título de una peli; que si son las distribuidoras, etcétera, etcétera. Sin embargo todos hemos vivido el universo de la traducción de títulos de películas al español, qué quieren que les diga, así que aquí les traigo las diez traducciones de títulos de películas más... más... *insert adjective here*
12. Once, en español Once. Lo bueno de esta peli es que, tras el título, se oía una voz en off diciendo algo así como: “¿Cuántas veces te has enamorado?” ¿Once? ¿en sirio? Las señoras de melena traslúcida en el cine se miraban cariacontecidas al ver que los protagonistas se habían enamorado nada menos que ¡¡ONCE VECES!! ¡Pero bueno! ¿y el amor a primera vista? Fue más de una de estas señoras la que se planteó si hizo bien enamorarse y casarse once, así, a la inglesa.
11. Joshua, o, en español: Joshua: el hijo del mal. Clásico ejemplo de dejar el título así en original, que es como muy universal, oigan, y agregas una nota explicativa. No vamos a decir Joshua a secas, no, no, ¡ay mare!, que eso es muy misterioso, oigan. Ponemos Joshua: el Hijo del Mal y así los espectadores van preparados y saben que el chavalito con cara de conejo es en realidad un psicópata. Y ya, así de fácil, y con la sonrisa en la cara se marcha uno a casa henchido de orgullo y creatividad.
10. Rosemary's baby (La Semilla del Diablo) Otro ejemplo como el de antes. GRACIAS POR DESTRIPARME LA PELÍCULA. Un beso.
9. The Mephisto Waltz. A alguien no le debía gustar bailar el vals y estaba aprendiendo francés con todas sus fuerzas, ya que en España se llamó Satán, mon amour. Ahí queda eso.
8. Star Wars. Miren ustedes que a los españolitos nos gusta hacerlo todo grande. Ya puestos, más que luchar por una sola estrella mejor que sea por una galaxia, no me digan que no. Pero todavía es mejor cuando la guerra es en varias galaxias. Por esto se tradujo a La guerra de las galaxias. George Lucas no quería referirse en ningún caso a la Estrella de la Muerte, oigan. No me vayan a pensar mal que les conozco.
7. Die Hard, o La Jungla de Cristal. «Y bueno,» dirá el traductor, «¿yo qué me iba a imaginar que vendrían tres secuelas tras esta donde John no camina descalzo sobre vidrios?» Pero no, los distribuidores fueron tercos. A esta la siguió La Jungla de Cristal 2 (la del aeropuerto), y luego La Jungla de Cristal 3 (la de John y Zeus corriendo como locos por todo Manhattan haciendo lo que quiera que Simon diga) y finalmente, cuando los productores en Hollywood decidieron reforzar el juego de palabras llamando la cuarta Die Hard or Live Free nosotros nos tuvimos que resignar con un La Jungla 4.0, por aquello de que iba de ordenadores. Suspiro.
6. Underdog (2007). Mal, muy mal. Superdog, en España; que es así como más positivo y feliz. Claro que sí.
5. Some girls. Película que en nuestro querido país hermano Méjico se llamó Amo a mi novia pero su familia está completamente loca. Les reto a decirlo así rápido, como si se lo estuvieran diciendo a una taquillera en el cine.
4. Y siguiendo con Latinoamérica encontramos Home Alone, titulado Mi Pobre Angelito... Aquí, Dios mediante, en España nos ceñimos al original, aunque me comentan por el pinganillo que lo que hizo Latinoamérica no fue más que un homenaje premonitorio al futuro que le esperaba a su protagonista. :-)
3. Curdled. Por si a alguien le interesa, quiere decir algo así como coagulada, en referencia en este caso a la sangre. El título en español es mucho más claro: Tú asesina que nosotras limpiamos la sangre. Sin palabras. Yo hubiera ido al cine a verla sólo por el título de la traducción. Se lo prometo.
2. The Sound of Music. Esta película me trae loco. En España, ávidos y despiertos, nos dimos cuenta en seguida de que aquello del sonido de la música no quedaba nada claro y además no nos decía qué película íbamos a ver. Así que pusimos Sonrisas y lágrimas, para que las abuelillas llegaran al cine con el pañuelillo preparado en la manga de la blusa. Así me gusta. Precavidos. Pero es que en Latinoamérica, cuna del chocolate y del maíz, la película recibió el título de La novicia rebelde. Como lo oyen: un claro caso de nombre de película porno. Por esa regla de tres, piensen que están a tiempo de rodar una película sobre una madre infatigable que trabaja duro por el bien de sus hijas monguer en un colegio privado de chicas dándolo todo como cocinera, especialidad en ensaladas. ¿El nombre de la peli? Ensalada de pepino en el colegio femenino. (Si la ruedan ya me avisan, oigan, que les haré promoción en el blog)
1. Y por último, la joya entre las joyas, un título que ni Neruda en esas noches de lamento en que decía lo de: De otro, será de otro, como antes de mis besos // Su voz, su cuerpo claro, sus ojos infinitos // nunca podría haber llegado a elucubrar. Es ni más ni menos que la reina cinematográfica por su título, digna de las rimas de García-Lorca. Les hablo, ni más ni menos, de The Ice Princess, o, en español... Soñando, soñando... triunfé patinando.
Si tienen algún título que añadir a la lista, ya saben, me comentan.
Nos vemos.
lunes, 17 de mayo de 2010
Nakama, vas a flipar, tengo un keikaku que lo flipas!
jueves, 29 de abril de 2010
III Semana del audiovisual en la UJI
domingo, 11 de abril de 2010
The Ghost Writer







